Nomenclatura de identidad (o denominación identitaria)
La práctica de etiquetar los niveles de precios con palabras que describen a la persona a la que el cliente aspira a ser, no las funciones que recibirá. "Profesional," "Creador," "Negocio" y "Empresarial" son nombres de identidad. Aprovechan la identidad aspiracional para cambiar la decisión de compra de "¿Necesito estas funciones?" a "¿Soy este tipo de persona?" La nomenclatura por identidad supera consistentemente a la nomenclatura por funcionalidad en las pruebas de conversión, especialmente entre autónomos, propietarios de pequeñas empresas y profesionales que ven sus herramientas como extensiones de su identidad laboral.
Ejemplo: Dropbox descubrió que los profesionales creativos preferían la etiqueta "Pro" sobre "Plus" porque "Pro" señalaba pertenencia a una comunidad de creadores serios.