Bienes complementarios
Productos o servicios cuyo consumo aumenta el valor de otro producto. En el comercio digital, los complementos pueden ser aplicaciones, integraciones, accesorios o suscripciones de contenido que se sitúan junto a una oferta central. La disponibilidad de complementos sólidos hace que el producto central sea más atractivo y más difícil de abandonar. Una plataforma que facilita la creación y distribución de bienes complementarios —a través de una tienda de aplicaciones o un mercado de integraciones— puede generar ingresos sustanciales de forma indirecta, porque el ecosistema de complementos impulsa la adopción y retención del producto central.
Ejemplo: Un fabricante de teléfonos inteligentes vende hardware a un precio único, pero obtiene ingresos recurrentes de las comisiones de la tienda de aplicaciones, donde los desarrolladores externos ofrecen software complementario que hace que el dispositivo sea más útil.